CULTIVAR LA AUTOESTIMA

Cuando hablamos de autoestima estamos hablando de AMOR, y el amor empieza siempre por nosotras mismas.

El amor es una energía que fluye a través nuestro como lo hace el agua de un manantial que no puede quedarse dentro de la tierra, que no puede evitar salir con fuerza y formar cascadas, ríos, fuentes… y nutrir los campos o llenar los mares e incluso cambiar de forma a través de la lluvia, de los diluvios que se convierten en lluvia fina de esas que acaba por calar los huesos.

El amor es una flor preciosa que se abre en nuestro corazón cuando amamos, que provoca una alegría y una sensación de bienestar y de plenitud que nos hace salir al mundo saltando, bailando y sintiéndonos agradecidas y conectadas con nosotras, con todos y con todo.

El amor es lo que somos, de lo que estamos hechas, es el idioma que habla nuestra alma. Solo que, a veces, en la vida pasan algunas cosas que nos hacen olvidar todo esto que somos, o que nos distraen de nuestro camino y nos hacen dudar de nuestra esencia apartándonos de este amor que somos. Por eso es tan importante cultivar la autoestima.

“La verdadera meta de la existencia, no consiste en amar, tampoco consiste en dejarse amar. Consiste simple y llanamente en convertirse en amor” escribía Thomas Schied. Haciendo casos de sus palabras:

  • Cultvar la autoestima es explorar todos los caminos que nos ayuden a recordar quien somos.
  • Cultivar la autoestima es aprender a vibrar en esa energía que nos potencia y nos activa.
  • Cultivar la autoestima es abrirnos al AMOR en mayúsculas.
  • Cultivar la autoestima es despertar al maravilloso ser que eres.
  • Cultivar la autoestima es sentirte bien contigo misma en cada momento.
  • Cultivar la autoestima es amar tu cabeza, tu cuerpo y tu alma.
  • Cultivar la autoestima es mirar con amor a la persona que eres hoy.
  • Cultivar la autoestima es aprender a amar incondicionalmente.
  • Cultivar la autoestima y aprender a amar es la gran tarea que tenemos como seres humanos.
  • Cultivar la autoestima es una revolución porque el amor cambia el mundo.