EL ARTE DE SABER SOLTAR

La energía de soltar, de dejar ir lo que ya no es, de crear espacio, de sentir el vacío antes de llenarlo con lo que decidamos. La energía de la hoja en blanco, de volver a empezar… tiene que ver mucho con la autoestima. Concretamente, con la parte de aceptar en cada momento lo que hay y las que somos, que es también aceptarnos y permitirnos fluir con la vida, que es constante cambio y movimiento.

Dicen que todos los cambios traen oportunidades y que todo ocurre por algún motivo y seguramente sea cierto. Cualquier cambio requiere de una adaptación, incluso el cambio más deseado y positivo necesita un tiempo de digestión, de hacernos a la idea, de poner en juego nuestros recursos, y a veces, cuando el cambio no es deseado o es doloroso, es muy necesario dar un espacio a este dolor y poder expresarlo acompañadas.

El duelo es el proceso que hay que hacer para llegar a aceptar una pérdida sea del tipo que sea, y es un proceso que no se puede acelerar ni forzar ya que tiene sus tiempos, sus fases, sus momentos duros y sus momentos más luminosos. Es un proceso humano que necesitamos vivir para poder pasar página y acoger con alegría lo nuevo, la nueva etapa.

Saber soltar es un arte que se aprende soltando…

Nos han enseñado a agarrarnos a todo, a aferrarnos a las cosas y a las personas, a luchar para mantener y no nos damos cuenta de que muchas veces este apego nos provoca sufrimiento o nos impide disfrutar de lo que tenemos por miedo a perder. ¡Y a veces por miedo a perder, perdemos!

La vida cambia, no hay nada que hoy sea igual que ayer, un río no puede ser el mismo ahora que un minuto más tarde. Todo fluye, todo pasa, todo cambia constantemente y, además, vivimos en un mundo donde todo va muy rápido, así que tenemos que estar más entrenadas que nunca en saber soltar porque nos va a tocar soltar. ¡Seguro!

Como dice Joan Garriga, “el desafío es tomar lo que la vida nos da con alegría y saber soltar lo que la vida nos quita con la misma alegría”. Tenemos toda la vida para aprenderlo y podemos empezar ahora mismo soltando con alegría algo que ya no nos pertenece más, algo que ya no está en nuestra vida, a alguien que decidió marcharse, una vida que no nos hace felices, un proyecto que no va, un recuerdo que nos hace sufrir…

Suéltalo, sueltalo…

Y cuando por fin soltamos, empezamos a sentir una sensación maravillosa de ligereza y libertad… y ¡empezamos a volar!!